Como arquitectos técnicos y gestores de rehabilitación en Bensolic, a menudo somos testigos de las consecuencias de la falta de un adecuado control de calidad en obra. Hemos visto cómo proyectos que parecían prometedores terminan generando frustraciones, costes inesperados de postventa y, lo que es peor, comprometiendo la durabilidad y seguridad del inmueble. El ciclo de vida de un edificio es largo, y la mejor garantía para su longevidad y para la tranquilidad de propietarios y promotores es una vigilancia exhaustiva durante cada fase de la construcción o rehabilitación.
La Importancia Estratégica del Control de Calidad en Obra
El control de calidad en obra no es un lujo, sino una necesidad imperante. Va mucho más allá de las meras inspecciones visuales. Se trata de un proceso sistemático y riguroso que asegura que todos los materiales, procesos y acabados cumplan con las especificaciones técnicas del proyecto, la normativa vigente y los estándares de excelencia esperados. Sin esta supervisión constante, incluso los mejores diseños pueden verse comprometidos por ejecuciones deficientes.
Imagine la reparación de una cubierta. Si el control de calidad no verifica la correcta instalación de las capas impermeabilizantes, la calidad de los materiales o la adecuada pendiente, las filtraciones aparecerán tarde o temprano, generando un doble coste: el de la reparación inicial y el de la nueva intervención, sumado a las molestias para los ocupantes.
En Bensolic, entendemos que un buen control de calidad en obra es la base para edificar no solo estructuras, sino también confianza. Este proceso minimiza significativamente los riesgos de patologías constructivas y los vicios ocultos que pueden surgir años después de finalizar la obra.
Claves para un Control de Calidad en Obra Efectivo
Para garantizar que una obra cumpla con los más altos estándares, en Bensolic implementamos una serie de protocolos y actuaciones clave:
- Revisión y Homologación de Materiales: Desde la recepción en obra, se verifica que los materiales entregados correspondan con los especificados en el proyecto (fichas técnicas, certificaciones de calidad, etc.). Un simple cambio de marca o tipo de cemento sin una verificación puede tener repercusiones graves en la resistencia estructural o en las propiedades de aislamiento.
- Supervisión Continua de Procesos: No se trata solo de ver el resultado final, sino de estar presente durante la ejecución. Esto incluye verificar la correcta puesta en obra de aislamientos, la correcta ejecución de estructuras, la instalación de sistemas de climatización, o la aplicación de revestimientos. Se detectan desviaciones en el momento, antes de que se conviertan en problemas difíciles y costosos de corregir.
- Ensayos y Pruebas Periódicas: Se realizan ensayos de laboratorio (resistencia de hormigón, permeabilidad, aislamiento acústico y térmico, etc.) y pruebas in situ (pruebas de estanqueidad en cubiertas o instalaciones) para certificar el cumplimiento de los parámetros técnicos. Esto es especialmente crítico en rehabilitaciones de eficiencia energética, donde las prestaciones de los sistemas instalados deben ser cuantificables.
- Documentación y Trazabilidad: Cada fase del control se documenta exhaustivamente. Registros fotográficos, partes de visita, informes de ensayo y actas de reuniones forman un «libro de ruta» que permite conocer en todo momento el estado de la obra y las decisiones tomadas. Esta trazabilidad es invaluable para la resolución de posibles incidencias futuras.
Un control de calidad en obra riguroso permite identificar y corregir errores cuando aún son económicos y sencillos de solucionar, evitando que se enquisten y generen problemas mayores.
Evitando Costes de Postventa y Reforzando la Confianza
La ausencia de un sólido control de calidad en obra se traduce directamente en un aumento de los costes de postventa. Una vez entregada la obra, cualquier defecto que surja es responsabilidad del constructor o promotor, y su corrección implica movilizar equipos, materiales y gestionar las quejas de los usuarios. Esto no solo genera un gasto económico considerable, sino que también daña la reputación y la confianza.
Por el contrario, invertir en un control de calidad exhaustivo desde el inicio de un proyecto, ya sea una obra nueva o una rehabilitación integral, representa un ahorro significativo a medio y largo plazo. Reduce las reclamaciones post-entrega, minimiza los tiempos de reparación y asegura la satisfacción del cliente final. Un edificio ejecutado con alto control de calidad es un edificio que se mantiene en óptimas condiciones por más tiempo, requiere menos mantenimiento correctivo y ofrece mayor confort y seguridad a sus ocupantes.
En Bensolic, nuestra especialización como arquitectos técnicos nos permite ofrecer un servicio de control de calidad en obra altamente cualificado. Nos anticipamos a los problemas, asesoramos en la elección de soluciones constructivas duraderas y supervisamos cada detalle para que su inversión se traduzca en una edificación de excelencia. Confíe en nosotros para garantizar que su proyecto no solo cumpla con la normativa, sino que supere las expectativas de calidad y durabilidad, eliminando los costes inesperados y asegurando la tranquilidad a largo plazo.
